Definir límites comparables
Empieza por describir el sistema con rigor: mismo uso previsto, mismo periodo de vida útil esperado, y funciones equivalentes. Incluye la fabricación o reacondicionamiento, transporte hasta tu hogar, energía para lijado y acabados, y fin de vida. Evita mezclar alcances, declara exclusiones, y documenta por qué cada límite se eligió. Una comparación honesta necesita marcos gemelos que permitan atribuir reducciones a decisiones concretas, sin sesgos que inflen artificialmente ahorros imaginarios.